VÍA CARLOMAGNO

LA BATALLA DE RONCESVALLES

 

 

 

 

 

 

 

 

LA VÍA CARLOMAGNO

LA BATALLA DE RONCESVALLES

La batalla de Roncesvalles se produce en el año 778 y supone un desastre para el ejército carolingio, cuando tras su fracasado intento de tomar Zaragoza, su retaguardia es atacada en los frondosos bosques cerca de Roncesvalles por los vascones. Vamos a tratar de explicar los hechos históricos y a invitaros a realizar la ruta que siguió el emperador por uno de los recorridos turísticos más singulares de todo Europa.  

EL IMPERIO CAROLINGIO

Con la caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 Europa se sume en una época de guerras y hambrunas. Tras las oleadas bárbaras, la llegada y asentamiento de los pueblos germánicos, surge la dinastía carolingia, que gobierna Francia y buena parte de la Europa Occidental, y aspira a recuperar la unidad de Europa y el resurgimiento de la cultura clásica. Carlomagno hereda un trono compartido con su hermano Carlomán I, pero a la muerte de este asume todo el poder, y comienza una poderosa política de expansión que culmina cuando, en el año 800, en el cenit de su reinado, es nombrado emperador por el papa León III.

AL – ÁNDALUS

El 27 de abril del 711 se produce el desembarco de los musulmanes en la península que derrotan en la batalla de Guadalete a los visigodos. Rápidamente extienden su dominio con la excepción de pequeños núcleos de resistencia en los fragosos territorios del norte peninsular. En 756 se establece en Córdoba un linaje que va a gobernar Al-Ándalus hasta comienzos del siglo XI. Abderramán I, primer emir independiente de Córdoba, tiene que afrontar durante los treinta y dos años de su reinado levantamientos y revueltas constantes. Uno de ellos es el que propicia la mítica batalla de Roncesvalles.

LOS CAROLINGIOS ENTRAN EN LA PENÍNSULA

Corre la pascua de 777 cuando Carlomagno, en la flor de la edad y las conquistas, convoca la primera Dieta de la nación franca, y todos los notables del reino acuden. También lo hace la embajada encabezada por el gobernador de la marca superior de España, Sulayman Ibn Yaqzan, quien solicita el amparo del poderoso monarca del norte frente a la opresión del emir de Córdoba, Abderramán I. El rey Carlos ve una oportunidad de ampliar sus conquistas y dominar el valle del Ebro, estableciendo más allá de los Pirineos una primera frontera frente al enemigo musulmán.

Para ello alista, adiestra y arma un numeroso ejército que en la primavera de 778 se pone en marcha en dos impresionantes columnas: una penetra en España por la vía Augusta que atraviesa el paso pirenaico por la Junquera; la otra, dirigida personalmente por el rey Carlos, llega por el paso de Roncesvalles.

En su camino se cruza con los vascones que ocupan el actual territorio de Navarra, la franja occidental de Aragón y la noroccidental de la Rioja Baja. Un conjunto de tribus y pequeñas ciudades sin una clara unidad étnica, en un territorio profundamente romanizado en el que el incipiente romance convive con la lengua vasca, y que comienza a estructurarse política y socialmente en un sistema protofeudal a través de caudillos locales.

A su paso por Pamplona, el rey de los francos somete la ciudad obligándola a pagar un tributo y estableciendo en ella una guarnición que le cubra las espaldas en caso de retirada. Retoma la ruta hacia Zaragoza siguiendo el plan acordado con Sulayman.

ASEDIO y TRAICIÓN

A la llegada del ejército franco ante los muros de Saraqusta, las posturas han cambiado, y la población ni se entrega ni se somete. Sulayman recibe al rey respetuosamente, en tanto que Al-Husayn, amil de la ciudad, se niega a entregarla. Carlomagno teme una traición y constata que el paseo militar previsto se puede convertir en un largo asedio a una ciudad muy bien fortificada. A esta circunstancia inesperada, se une la sublevación de los sajones que avanzan por la orilla del Rhin destruyendo poblaciones e incendiando iglesias; hechos que le convencen de la conveniencia de un rápido regreso a su reino.

RETIRADA

La fracasada expedición levanta el asedio e inicia la marcha hacia Francia. No sin exigir antes, como garantía, la entrega de un importante rescate en oro y rehenes, entre los que se encuentra el propio gobernador, Sulayman. Bajo el calor de julio en el Valle del Ebro y con la tropa desmoralizada, dos largas columnas consuman la retirada, la primera más numerosa y dirigida por el propio Carlomagno, y la segunda, algo más lenta, compuesta por la retaguardia, bagajes y rehenes. En la proximidad de Tudela, quizás al paso del río Ebro, Sulayman es liberado en una rápida escaramuza dirigida por sus hijos, Matruch y Aysun. Un golpe de mano que hurta al emperador rehenes y prestigio. Un nuevo fracaso en su aventura hispánica. 

PAMPLONA DESTRUIDA

Al paso por Pamplona, último bastión fortificado antes de partir hacia Francia, para evitar rebeliones y someterla a su mandato, Carlos ordena destruir sus murallas. Dada la premura de un ejército en retirada, los daños consisten en la apertura de brechas y la eliminación de los elementos más significativos, lo que invalida la capacidad de defensa de la ciudad.

LA BATALLA DE RONCESVALLES

El ejército carolingio parte de Pamplona en dos cuerpos, separados por una o dos jornadas de distancia, con el fin de garantizar la aguada y el aprovisionamiento. El 15 de agosto de 778 la vanguardia ha atravesado ya la barrera pirenaica desde Roncesvalles y acampa en la localidad navarra de Valcarlos.

La retaguardia se dispone a seguir sus pasos cuando es atacada por montañeses vascones, quienes, aprovechando la sorpresa, una posición estratégica favorable y la agilidad de sus fuerzas inflige a los soldados carolingios un inaudito descalabro. La larga columna, con toda su impedimenta, es empujada desde las laderas de los montes a los barrancos, y aniquilada. Los atacantes saquean el botín y, conocedores del terreno, se dispersan con rapidez por los cerrados bosques de la cordillera. La derrota es total y cuando acude el primer cuerpo del ejército en ayuda de su retaguardia no encuentra más que cadáveres y ni rastro del enemigo sobre el que tomar venganza.

LA CANCIÓN DE ROLDÁN

Se considera el primer cantar de gesta escrito en lengua romance de Europa, y narra los hechos acontecidos en las inmediaciones de Roncesvalles con gran belleza literaria pero ningún rigor histórico. Lo que fue una derrota frente a los vascones se transforma para ensalzar a Roldán, comandante de la marca bretona, en el prototipo de héroe medieval que sucumbe con valor ante una muchedumbre de sarracenos. A partir de él surgen nuevos cantares y nuevos héroes que batallan sin descanso en una época de caos.

La batalla de Roncesvalles transformada en verso, se trasmite a través de la tradición oral por los juglares, cantada en plazas, cortes y mercados. Se recita incluso antes de las batallas para que las gestas de los héroes antiguos infundan valor en los corazones de los normandos. Ya en el siglo XII, se redacta la primera versión conocida de la Chanson. En francés antiguo y atribuida al monje Turoldo, cuyo nombre aparece en un último y enigmático verso: «Ci falt la geste que Turoldus declinet»

LA VÍA MÍTICA – EL CAMINO DE SANTIAGO

Carlomagno muere en Aquisgrán el 28 de enero de 814. El descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago, la inventio, se produce hacia 820-830, pero el afán mitificador de la literatura francesa medieval sitúa el hallazgo en 813, para poder presentar así al emperador en el momento del hallazgo. Y poco a poco, las hazañas carolingias y las leyendas jacobeas se unen y se entrelazan en un rico corpus imaginario, en el que Carlomagno, Roncesvalles y Compostela conforman tres hitos inseparables de los grandes Itinerarios Culturales Europeos.

PATROCINADORES DE LA VÍA CARLOMAGNO

RUTA TURÍSTICA – VÍA CARLOMAGNO

Los Itinerarios Culturales Europeos impulsan la conciencia de una cultura común en nuestro continente e incentivan la práctica de un turismo culto y respetuoso. La Vía Carlomagno en Navarra evoca la fracasada expedición del emperador franco a Zaragoza, su trayecto de sur a norte de nuestra comunidad hasta su derrota a manos de los vascones en Roncesvalles, y su recorrido mítico tantas veces glosado en la literatura por el trazado jacobeo desde Valcarlos hasta el Ebro. Además del atractivo de realizar un recorrido histórico la ruta que les presentamos transita por el Camino de Santiago y nos acerca a los paisajes del Sur de Navarra. Todo un reclamo turístico que les animamos a conocer.

El recorrido histórico de la Vía Carlomagno nos anima a seguir los pasos del emperador en su aventura peninsular, cuando acudió al asedio de Zaragoza y en su retirada fue emboscado por los vascones que aniquilaron la retaguardia de su ejército en la batalla de Roncesvalles. Además del atractivo de realizar un recorrido histórico la ruta que les presentamos nos lleva desde los frondosos bosques del norte de Navarra a los desérticos paisajes de las Bardenas Reales y en el camino podremos visitar pueblos de caseríos vascos, castillos, monumentos, la ciudad amurallada de Pamplona y la de las tres culturas de Tudela..

El recorrido mítico sigue los pasos del emperador por el Camino de Santiago. Recogemos en esta guía las etapas correspondientes a la comunidad de Navarra.

 

RECORRIDO MÍTICO – CAMINO DE SANTIAGO

Carlomagno atravesó los Pirineos desde Valcarlos para dirigirse a Pamplona. Estas primeras etapas coinciden con lo que es el Camino de Santiago y en ella encontraremos a muchos peregrinos y compartiremos con ellos nuestras fatigas y los alojamientos. Para hacernos una idea de los peligros que afrontó el ejército carolingio, y para atravesar los valles en los que fueron emboscados, iniciamos el recorrido desde la localidad de Valcarlos. Una primera y dura etapa que los acontecimientos históricos exigen hasta llegar a Roncesvalles y Burguete. Seguiremos después la ribera del río Arga por el agradable valle de Esteribar hasta llegar a Pamplona. Continuaremos nuestra ruta siguiendo las flechas amarillas, por la Cendea de Zizur y las localidades de Estella, Villamayor de Monjardín, Los Arcos y Viana, final de esta aventura por tierras navarras.

LUZAIDE – VALCARLOS 

Es el inicio del Camino de Santiago y el de esta ruta histórica. Valcarlos está formado por ocho barrios habitados por gente hospitalaria que ha sabido adaptarse a la vida en la frontera y al tránsito constante de los peregrinos.

ORREAGA – RONCESVALLES

Después de cruzar los Pirineos los peregrinos llegan cansados y Roncesvalles les aguarda para ofrecerles cobijo. Del conjunto monumental destaca la Real Colegiata de Santa María con su claustro y su capilla de San Agustín.

ESTERIBAR – VALLE DE ESTERÍBAR

El Camino de Santiago atraviesa el valle de Esteríbar siguiendo el cauce del río Arga. A su paso muchos pueblos de grandes caseríos, bosques, prados, puentes de piedra y antiguas tradiciones vascas.

VILLAVA — ATARRABIA

Villava se encuentra a un paso de Pamplona y nos recibe con la bella estampa del puente romano y la basílica de la Trinidad de Arre. Podemos cruzar la localidad por su calle Mayor o por el agradable paseo del río Arga.

PAMPLONA – IRUÑA

Atravesaremos sus altas murallas para llegar a la primera ciudad del Camino de Santiago. Famosa por sus fiestas de San Fermín, cuenta con un interesante casco histórico y con una elegante catedral.

CENDEA DE ZIZUR

La Cendea de Cizur está enclavada en la cuenca de Pamplona, y tiene once localidades algunas de ellas de gran tamaño. Cuenta con un rico patrimonio arquitectónico que surgió en torno al Camino de Santiago.

ESTELLA – LIZARRA

Lo que fue el poblado vascón de Lizarra, al abrigo de las peñas, creció y prosperó con la llegada de los peregrinos camino de Santiago. Destacan las iglesias de San Pedro de la Rúa, la de San Miguel o el palacio de los Reyes.

VILLAMAYOR DE MONJARDÍN

Pequeña localidad al pié del castillo medieval citada en la literatura carolingia, conserva la iglesia de Santa María y la singular fuente de los moros, ambas en estilo románico.

LOS ARCOS

Fue localidad fronteriza entre los reinos de Navarra y Castilla y tiene en la iglesia de Santa María su principal reclamo turístico, con su torre renacentista, su claustro gótico y su interior de rica decoración barroca.

VIANA

Fue el primer bastión defensivo de Navarra frente al reino de Castilla, y estuvo fuertemente amurallada. Tiene un agradable casco histórico, una imponente iglesia, la de Santa María, y el encanto de las ruinas de San Pedro.

CONSEJOS PRÁCTICOS

-Son seis etapas que comienzan en Valcarlos hasta llegar a Viana y siguen los pasos del Camino de Santiago, que se encuentra muy bien señalizado con flechas amarillas y que evita en casi todo el recorrido las carreteras para ir por caminos y sendas.

-Al ser Camino de Santiago encontrará numerosos servicios y alojamientos. 

RECORRIDO HISTÓRICO (1)

Salimos de Pamplona. El ejército carolingio tomo una ruta directa hacia el sur, pero nosotros les vamos a proponer un desvío para evitarnos autopistas y nudos de tráfico y para encontrar tesoros monumentales que esperamos sean de su agrado. Tomaremos el Camino de Santiago por Cizur para subir el Alto del Perdón y, tras llegar a Eunate, lo abandonaremos para dirigirnos hacia el monumental cerco de Artajona atravesando la Navarra Media, un paisaje de media montaña y extensos campos de cereal, para finalmente llegar al elegante castillo de Olite. Haremos noche en las localidades de Tafalla, Olite o Pitillas, ya más cercana a nuestro destino final.

TAFALLA

Centro comercial y económico de la Navarra Media cuenta con un interesante recorrido histórico que parte de la concurrida Plaza Nueva y, subiendo cuestas, nos acerca a la monumental iglesia de Santa María.

OLITE  – ERRIBERRI

Olite fue una importante ciudad antigua rodeada de murallas. En el siglo XV Carlos III construyó el imponente castillo que hoy en día contemplamos y que es uno de los principales reclamos turísticos de Navarra.

PITILLAS

Cuenta con un agradable casco antiguo con robustas casas de piedra y una soberbia iglesia de alto campanario. Cerca está la laguna de Pitillas que sirve de refugio a gran variedad de aves migratorias.

CONSEJOS PRÁCTICOS

-Partimos de Pamplona por el Camino de Santiago que evita carreteras y es fácil de seguir. A partir de Eunate tomaremos caminos de concentración y carreteras de poco tráfico. Nuestra meta, y donde nos alojaremos para descansar, son las localidades de Tafalla, Olite, Pitillas y Santacara, elija la que más le agrade.

-Puede pasear libremente por el Cerco de Artajona y recomendamos visitar el monumental castillo de Olite, con sus altas y almenadas torres.

RECORRIDO HISTÓRICO (2)

Última etapa, y una de las más espectaculares. Saldremos de Pitillas para, desde el embalse del Ferial, adentrarnos en las Bardenas Reales, el desierto del norte. Cruzaremos el Vedado de Eguaras y las ruinas del castillo de Peñaflor, y nos acercaremos hasta el famoso cabezo de Castildetierra. Terminaremos la etapa en las fértiles tierras de la ribera del Ebro y en Tudela, que cuenta con un interesante casco histórico y una monumental catedral..

SANTACARA – SANTAKARA

La localidad se localiza junto a la fértil ribera del río Aragón, y sobre una loma destacan los restos de la alta torre de lo que fue su castillo. Podremos visitar el yacimiento de la importante ciudad romana de Cara.

TUDELA 

Junto al puente medieval sobre el río Ebro se asienta la segunda ciudad más poblada de Navarra. Entre las estrechas calles de su casco antiguo encontraremos una bella catedral construida en distintos estilos arquitectónicos.

BARDENAS REALES

CONSEJOS PRÁCTICOS

Desde Santacara nos dirigiremos a las Bardenas Reales en donde no encontraremos localidades, ni fuentes, ni donde abastecernos, así que lleve comida y agua en abundancia. En verano el calor puede resultar sofocante, tómeselo con calma. Tudela es la segunda ciudad más grande de Navarra y cuenta con numerosos alojamientos.

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